1998 - Leo Brouwer



1998 - Leo Brower (Juan Leovigildo Brouwer Mezquida)

Juan Leovigildo Brouwer Mezquida. Compositor, guitarrista y director de orquesta cubano, más conocido como Leo Brouwer. Nace el 1 de marzo de 1939 en La Habana.

Inició sus estudios de música con Caridad Mesquida, solfeo y teoría (estas asignaturas las examinó en 1955 en el Conservatorio Carlos A. Peyrellade), y guitarra, con su padre Juan Brouwer; concluyó el estudio del instrumento con Isaac Nicola. Con Nicola, Brouwer progresó muy rápidamente en el aprendizaje del instrumento, que llegó a dominar dadas sus facultades para el mismo.

Completó su formación en la Juilliard School of Music, de Nueva York, donde fue discípulo de orquestación y composición de Vincent Persichetti y J. Diemente; de Richard Bennett, dirección coral; alumno-oyente de las clases de orquestación de Jean Morell, y Stefan Wolpe, alumno de Anton Webern y Hermann Scherchen; Joseph Ladone, gran laudista, lo puso en contacto con la música antigua, el laúd, el Renacimiento y el barroco; asistió a conferencias impartidas por Leonard Bernstein, Lukas Foss y Paul Hindemith, y al concierto donde se ejecutó Las bodas, del compositor ruso Igor Stravinsky, en que participaron, como ejecutantes del piano, Bernstein, Aaron Copland, Roger Sessions y Foss. En la Hartford University Music Departament, Connecticut, Isadore Freed, que había estudiado con Vincent d’Indy y Ernest Bloch, le impartió clases de análisis musical, y lo hizo trabajar, como ejercicio, la tablatura del compositor inglés John Dowlan, que debía transcribir a la notación moderna.

Debutó profesionalmente el 22 de julio de 1955 en un recital organizado por las Juventudes Musicales de Cuba, efectuado en el Lyceum Lawn and Tennis Club. En 1956 se vinculó al Cine Club Visión, sociedad integrada por jóvenes amantes del arte, que reunió no sólo a cineastas, sino también a músicos, teatristas, pintores y críticos. Leo y Jesús Ortega participaron en el Festival Villa-Lobos, además, Brouwer impartió la conferencia “Homenaje a Falla”, que ilustró en la guitarra interpretando su versión de El sombrero de tres picos, del compositor español Manuel de Falla.

En 1957 se une al trabajo que realizaba la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo y al grupo de teatro Los Juglares, dirigido por Carlos Suárez Radillo, e hizo su primer concierto con una orquesta sinfónica: la Orquesta CMQ, dirigida por Enrique González Mántici, en el cual interpretó el Concierto para guitarra y orquesta del compositor nicaragüense Luis Delgadillo. Este mismo año actuó en la Galería de Artes Plásticas de Santiago de Cuba.

A su regreso a La Habana, imparte una conferencia en el Cine Club Visión, titulada Homenaje a Manuel de Falla, e hizo una audición comentada de El sombrero de tres picos, de Falla, del cual interpretó Danza del corregidor. A fines de 1958, estrenó su Tres danzas concertantes, acompañado por la orquesta del Circuito CMQ, bajo la dirección de Roberto Valdés Arnau. En 1959 ofrece, con la mezzo-soprano Georgia Guerra Valdés, un recital en el Palacio de Bellas Artes de La Habana, en el que estrenó Madrigalillo.

Fue profesor del Conservatorio Amadeo Roldán, donde impartió clases de armonía y contrapunto, 1961, y composición, 1963. Trabajó como asesor musical de la radio y la televisión cubanas. Fue director del departamento de Música del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), donde fundó y dirigió el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, 1969-1977, que tuvo entre sus miembros a dos de los artistas más importantes de la música cubana en los últimos tiempos: Pablo Milanés y Silvio Rodríguez.

Entre 1963 y 1964, trabajó como compositor y asesor del Teatro Musical de La Habana. Este teatro puso en escena Nueve nuevos juglares, con música de Brouwer.

Participó en los festivales V Festival Otoño Varsoviano, Polonia, lo que le permitió ponerse en contacto con la música concreta y electrónica, y con compositores como John Cage, Bruno Maderna, Luciano Berio, Ferrucio Bussoni, Edgar Varèse, Pierre Boulez y Krzysztof Penderewski.

En 1964, tras un repliegue de “maduración efectiva de ideas”, y metido ya de lleno en la vanguardia, estrena Sonograma I, para piano preparado. También da a conocer Sonograma II para orquesta, obra de un lenguaje abierto donde tienen función concertante el cembalo, el arpa, la guitarra y tres flautas. En su viaje por Alemania ejecutó las partes de guitarra de la ópera El cimarrón, de Hans Werner Henze, con texto homónimo de Miguel Barnet, en el cual participaron el percusionista japonés Stomu Yamash’ta, el barítono norteamericano William Pearson, y el flautista alemán Karlheinz Zöller. Sobre esta obra hizo después una versión para guitarra que tituló Memorias de El Cimarrón.

En 1970 realizó una gira que abarcó Inglaterra, durante la cual la BBC de Londres realizó un programa de televisión con Leo y Yamash’ta; Escocia, Alemania, donde Radio Bremen en su programa Pro Musica Nova, trasmitió su quinteto El reino de este mundo, y con la Komische Opera de Berlín presentó Sonograma II, dirigida por Hans Werner Henze; en París, dirigió la Scottish Symphony Orchestra, con la que ejecutó su obra Exaedros I; con la Filarmónica de Berlín, Exaedros II, con el percusionista Yamash’ta como solista; y con la Mason Emsemble de Paul Pearson, Cantigas del tiempo nuevo. Actuó en la sede central de la UNESCO en París, y en la Semana Internacional de Guitarra organizada por Robert Vidal, en colaboración con la ORTF, en el Teatro de la Villa de París Sarah Bernhardt. Participó en la Semana Latinoamericana de Música del Festival de Strasburg, y dio un concierto en el Palacio de Música y en la Sociedad Italo-Latinoamericana de Roma. Además, participó en los festivales de Aldeburgh, Edimburgo, Avignon y Due Mondi de Spoletto.

En Siena, participó en un simposio organizado por la Academia Musical Chigiana, junto a Luciano Berio, Alberto Moravia, Sylvano Bussotti, Michelangelo Antonioni y Georg Strehler. En 1972, Leo fue invitado por la Deutsche Akademische Austausdienst de Berlín para trabajar junto a los compositores Bussotti, György Ligeti, Morton Feldman, Töru Takemitsu, Cage y Franco Donatoni.

Ese mismo año obtuvo la beca de la DAAD, de Berlín, RFA. Participó en 1975 en el Festival Guitar’75, efectuado en Toronto, Canadá, junto a otras personalidades de la guitarra como Alirio Díaz, Carlos Barbosa-Lima, Oscar Ghiglia, John Duarte, Gilbert Biberian, John Mills y Michael Lorimer. Ofreció clases magistrales y un concierto en el cual estrenó Prims II, de Biberian.

Después viajó a Arlés, Martinica, Colonia y México. En 1976 se presentó en Holanda en las salas Stargebouw de Maestricht y en la Concertgebouw de Amsterdam; también dio recitales en Niejmiegen, La Haya, Groningen y en Rotterdam. De regreso a América, participó en el Encuentro Internacional de Música Contemporánea organizado por el Teatro Colón de Buenos Aires, Argentina, en el cual participaron, además Mario Lavista y Abel Carlevaro. En 1978 se presentó por segunda vez en el Festival Guitar’78, celebrado en Toronto, Canadá, junto Narciso Yepes y Toribio Santos. Ese mismo año fue nombrado director artístico del Encuentro Mundial de Guitarra de Martinica, evento al que regresó en 1982.

En 1980 viajó a Tokio, Japón, invitado para presidir el Jurado del Concurso Nacional de Guitarra de ese país, integrado, además, por Manuel Conde Sánchez, Yasamura Obra y Atsumasa Nakabayashi; el Concurso se llamó Leo Brouwer, nombre que conservó en los concursos siguientes. Allí Brouwer ofreció dos conciertos, uno en la Sala de los Conciertos Metropolitana del Teatro Tchuo Kaikan de Tokio, y el segundo, en el Salón Internacional de Muinichi Kohusai de Osaka.

En 1981 le fue otorgada la Orden Félix Varela de Primer Grado y el Disco de Plata de la EGREM.

Como compositor, su primera obra data de 1956: Preludio, pieza muy significativa porque el autor, sin proponérselo y sin haber tenido la referencia muy madura, logra un contrapunto del tres criollo, que no manejaba a fondo sino simplemente como referencia, por cuanto el conocimiento no le venía por línea directa. En Preludio, el compositor trabaja con un arpegiato, un punteo del tres y el laúd; es de gran interés, por los elementos puestos en juego y el logro artístico y técnico.

Aún cuando su cultura no fue popular de raíz, en sus obras siempre están presentes los elementos populares, hasta en las más elaboradas, quizás precisamente por la distancia, a pesar de que su cultura básica no es popular, hay muchas ensoñaciones, muchas iluminaciones, desde un principio, con referencia a lo popular.

En este período el artista va de lo nacional y propio a lo continental latinoamericano; y, por ese camino, a lo internacional. De él podría decirse que hizo del mundo una representación suya, de ahí que haya integrado sus visiones, sus vivencias y su cultura histórica, con la raíz misma de su obra. A este momento de emplear elementos de la música popular —que es una constante en casi toda su trayectoria como compositor— responde otra de sus creaciones: Pieza sin título estructurada, en general, dentro de los patrones de la música nacional; aquí utiliza un montuno escrito en compás de siete por cuatro que nunca suena, no se siente; es el montuno de los estribillos de la música bailable del folklore urbano; estribillos que poseen una fuerza rítmica —y digamos telúrica— pero al mismo tiempo tienen la limitación de algunos formantes; es decir, que si hay una fuerza rítmica considerable, otros formantes, por el propio equilibrio —el equilibrio implícito en estas músicas—, la opacan.

Hay otra obra en la que Brouwer pone en juego elementos de la música popular —de la conga— incluso con una cita directa que se manifiesta, sin embargo, en factores no copiados exactamente de la realidad. Danza característica es de esas piezas en las que se requiere cierto virtuosismo y dominio de factores básicos que el compositor emplea, e incluso, si es posible, conocer la fuente directa de la cual este se nutrió. Del mismo período es Cuatro micropiezas («Homenaje a Milhaud»), que Leo y Jesús Ortega estrenaron en el Lyceum en 1957.

De su tránsito por Nueva York son sus Estudios sencillos para guitarra, serie I. Este fue el inicio de una serie de estudios para la guitarra que Brouwer compuso entre 1959 y 1961, continuó en la década del 80, y ya va por la serie número IV. La primera serie de los Estudios sencillos está realizada, con toda intención, para los aprendices, y cada problema técnico está separado por órdenes de dificultades del resto de la información técnica.

Ya en plena madurez creadora, el compositor se planteó nuevos problemas, para ellos retomó la idea de llenar los vacíos que existían en la literatura para la guitarra y desarrollar los recursos para resolver determinados aspectos que el creador se propuso al componer a partir de los cánones contemporáneos. De esta idea surge Canticum.

El compositor cubano de hoy utiliza las técnicas más avanzadas del momento y las une a los factores integrantes de nuestra cultura en forma de síntesis. Brouwer nunca se planteó la dicotomía música popular-música culta, por cuanto esta ya no puede dividirse más en compartimientos estancos.

Leo estudió pintura antes de adentrarse de lleno en la música. Esto dejó alguna huella en su creación musical como en Bocetos y otras obras. La creación de Bocetos fue motivada por la profunda impresión que causara en él la pintura, fundamentalmente las tintas y abstracciones de Raúl Milián y las catedrales, diablitos y figuras de René Portocarrero.

Pero hay otra manifestación artística a la que Brouwer ha dedicado una parte importante de su obra: el cine. Al crear para el cine lo hace a partir de los nuevos recursos sonoros, sin olvidar al acervo popular. «Es fascinante para mí entrar en la pantalla con mi música, aliarme con la imagen.» Así define un proceso de creación, que Leonardo Acosta completa cuando dice: «en su larga asociación al cine cubano y por un proceso de progresiva decantación, ha llegado al extremo de la sencillez y de la economía de medios, como demuestra en sus [...] partituras para La última cena y Los sobrevivientes. Brouwer resuelve algunas secuencias con percusión sola, otras con una fanfarria para metales, otras con un coro femenino o mixto, aunque mantiene siempre una homogeneidad ajena a todo eclecticismo. En algunas de sus [...] películas apenas advertimos la presencia de la música, lo que puede considerarse una virtud cuando obedece a la integración del discurso musical y el cinematográfico. Incluso a veces la música de Brouwer ocupa un espacio mínimo —el estrictamente imprescindible— en la banda sonora del filme».

Esta manera de concebir la música para el cine, obedece al punto de vista que Leo tiene de la función de la música para este medio: «Me gusta pensar que la música puede considerarse u oírse por sí sola, mas no es esa cualidad la esencial: el compositor debe acostumbrarse a pensar que su música es complemento de un todo y no lo más sobresaliente.»

Brouwer dirigió la Orquesta Sinfónica de Córdoba, España, y la Sinfónica Nacional de Cuba.

Con sus obras, Leo Brouwer ha demostrado en qué medida ha ido incorporando sus visiones, sus vivencias, su cultura histórico-musical, con la raíz misma de su modo de hacer compositivo, lo que le permite decir: «Aunque mis pies hayan estado rodando por el mundo mi pensamiento está nutrido de la cultura cubana [...].»

Obtuvo en el Cubadisco, con La obra guitarrística de Leo Brouwer, el premio de antología especial 2001.

Se le otorgó en 1998 el Premio Nacional de Música

Obras

Balada

Canción de un día, 1967.

Ballet

Auto sacramental, para orquesta sinfónica;

Ritual, boceto coreográfico para orquesta sinfónica, y Música, para guitarra, piano, percusión y ballerina, escena de ballet, 1959;

Conflictos, 1963;

Una lección para Viet Nam, 1970;

Panorama de la música cubana, 1973;

Oda a la alegría, para guitarra, piano y percusión, 1974; Música para tres pianos, 1975;

De los días de la guerra, 1981;

Eco y Narciso, encargado por el teatro de Córdoba, 1993.

Canción

Yo no quiero ser un sueño, 1967.

Coro

Son Mercedes, para coro mixto a cuatro voces, 1961;

Canciones amatorias

Amor yo he de enseñarte el camino, 1964;

Balada de un día de julio, 1964.

Guitarra

Amalgama, Recitativo y Suite núm. 2 en do mayor, 1954;

Música, para guitarra, cuerda y tímpani, 1955;

Danza característica, Pieza sin título núm.1, Preludio y Preludio en conga, 1956;

Dos aires populares cubanos: Guajira criolla y Zapateo cubano, Fuga núm.1, Pieza sin título núm. 2 y Cinco micropiezas (Homenaje a Milhaud), para dos guitarras, 1957;

Estudios sencillos (Cuadernos I y II), y Tres apuntes, 1959;

Pieza sin título núm. 3, y Tres piezas latinoamericanas: Danza del altiplano, Triste argentino y Tango, 1962; Elogio de la danza, 1964;

Canticum, 1968;

La espiral eterna, 1970;

Per Suonare a Tré, para flauta, viola y guitarra, y Estudios en sonoridades, 1971;

Concerto para guitarra y pequeña orquesta y Tres estudios en sonoridades, 1972.

Parábola y Per suonare a tré, para dos guitarras, 1973;

Metáfora del amor, para guitarra y banda magnetofónica; Penny Lane, The fool on the hill y She’s leaving home (Beatles-Brouwer), para dos guitarras o guitarra y playback, y Tarantos, 1974;

Controversia II, para dos orquestas de guitarras, 1975;

Exaedros II, orquesta de guitarras, 1976;

Acerca del cielo, el aire y la sonrisa, 1979, para orquesta de guitarras;

Concierto de Lieja (Quasi una fantasía, núm. 2), 1980, para guitarra y orquesta;

El decamerón negro: I. El arpa del guerrero, II. Huida de los amantes por el valle de los ecos y III. Balada de la doncella enamorada, Estudios sencillos (cuadernos III y IV) y Preludios epigramáticos (hai ku): I. Desde que el alba quiso ser alba, toda eres madre, II. Tristes hombres si no mueren de amores, III. Alrededor de tu piel, ato y desato la mía, IV. Ríe, que todo ríe: que todo es madre leve, V. Me cogiste el corazón y hoy precipitas su vuelo y VI. Llegó con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida, 1981;

Retratos catalanes, 1983, para guitarra y pequeña orquesta;

Paisaje cubano con lluvia, para orquesta de guitarras, y Variaciones sobre un tema de Django Reinhardt, 1984, para guitarra;

Concierto elegíaco núm. 3, para guitarra y orquesta, From Yesterday to Penny Lane (L. Brouwer-The Beatles), para guitarra y orquesta de cuerdas: I. Eleanor Rigby, II. Yesterday, III. She’s leaving home, IV. A ticket to ride, V. Go to get you in to my life, VI. Here, there and everywhere y VII. Penny Lane, y Paisaje cubano con campanas, para guitarra, 1986;

Concierto de Toronto núm. 4, 1987, para guitarra y orquesta;

Sonata (dedicada a Julian Bream), 1990, para guitarra;

Concierto núm. 5 (Concierto de Helsinki), para guitarra y orquesta (dedicado a Timo Korhonen) y Concierto flamenco para un marinero en tierra (Vicente Amigo-L. Brouwer), 1992;

Rito de los orishas, 1993, para guitarra;

Concierto núm. 6 (Concierto de Volos), para guitarra y orquesta (dedicado a Costas Cotsiolis), 1995;

Hoja de álbum (La gota de agua) y Paisaje cubano con tristeza, para guitarra sola, e Hika: In Memoriam Toru Takemitsu, para guitarra, 1996;

Concierto núm. 7 (Concierto de La Habana, dedicado a Joaquín Clerch), 1998; Viaje a la semilla, 2000, para guitarra.

Música de cámara

Finale, 1957, para cuarteto de cuerdas y guitarra;

Homenaje a Manuel de Falla, para flauta, oboe, clarinete y guitarra: Quinteto, para flauta, oboe, clarinete, cello y contrabajo;

Tres danzas concertantes, para orquesta de cuerdas y guitarra y Sonata de cámara, para dos violines y viola, 1958;

Sonoridades, para teatro guiñol, y Dos canciones: Poema y Madrigalillo, para voz media y guitarra, y Tres tonadas campesinas, Normas de la vida han sido..., No sé si la gloria existe... y Adiós chinitica, para voz media y guitarra, y Trío, para dos violines y viola, 1959;

Rondó, Sonata, para cello solo y Sonata, para viola o violín, 1960, Cuarteto de cuerdas núm. 1 (Homenaje a Béla Bártok);

Fanfarria de celebración; Sonata, 1961, para flauta;

Música incidental, para flauta, viola y guitarra, 1962;

Balada, 1963, para flauta y orquesta de cuerdas;

Trío, para oboe, clarinete y fagot, 1964;

Homenaje a Charles Mingus («Arioso»), para conjunto de jazz y orquesta, y Dos conceptos del tiempo, 1965;

Conmutaciones, para tres ejecutantes, 1966;

El reino de este mundo, para quinteto de viento; Epigrama, para cello y piano o violín y piano, y Rem Tene Verba Sequentur, cuarteto de cuerdas, 1968;

Cantigas del tiempo nuevo, para niños actores y cuatro ejecutantes;

Cantigas del tiempo nuevo, cantata para actores, niños y conjunto de cámara, 1969; *Cantos yorubá, para barítono y cuatro ejecutantes: flauta, cello, percusión y piano; Varias maneras de hacer música con papel, para tres ó cuatro grupos de actores (base sonora: papel diverso), y Exaedros II, para un solista, percusión y dos grupos orquestales, y Per suonare a tré, para flauta, viola y guitarra, 1970;

Basso continuo núm. 1, para clarinete bajo y banda magnetofónica o dos clarinetes bajos; Es el amor quien ve, para voz aguda y conjunto de cámara;

Ludus Metaellicus, para cuarteto de saxofones, y Concerto para flauta y orquesta de cuerdas, 1972;

Es el amor quien ve..., texto: José Martí, para voz aguda y seis instrumentos, y Esteban Salas ha venido (Lachrimae Antiquae Novae), para once instrumentos de cuerdas, 1973;

Canción de gesta, para orquesta de viento, arpa, piano y percusión, 1978; La región más transparente, 1982, para flauta y piano;

Manuscrito antiguo encontrado en una botella, 1983, para violín, cello y piano; *Canciones remotas, 1984, para orquesta de cuerdas: I. La voz ritual para el comienzo del año, II. Por el cuerpo del viento, III. Cambió el ritmo de la noche y IV. Y anduvo por la tierra solo; Los negros brujos se divierten, para conjunto de cámara, y Paisaje cubano con rumba, para recorder y cuatro tracks pre-grabados, 1985;

Paisaje cubano con ritual, 1989, para clarinete bajo y percusión; Divertimento (minuetto mozartiano), 1990, para dos flautas, tímpani y arcos;

Trío, sones y danzones, para violín, cello y piano, y Wagnerianas, para cuerdas, 1992;

Doble concierto (Omaggio a Paganini), 1995, para violín, guitarra y arcos;

Cuarteto de cuerdas núm. 3 (dedicado al Cuarteto de La Habana), y Paisajes, retratos y mujeres, para flauta, viola y guitarra, 1997;

La vida misma, para piano, violín, cello y percusión, y Los pasos perdidos, para contrabajo y percusión, 1999.

Música electrónica

La estructura y Vaqueros, 1965, ICAIC;

Exaedros I, 1969, para seis instrumentos o múltiplos y banda magnetofónica;

Al asalto del cielo («Homenaje a Lenin»), 1970;

Basso continuo I, para clarinete bajo (o clarinete b) y banda magnética (o 2 clarinetes), y Per Suonare Due, para guitarra y banda magnética o 2 guitarras, 1972;

Metáforas del amor, 1974, para guitarra y banda magnética.

Música incidental

Historias de la Revolución (La Batalla de Santa Clara, tercer cuento), 1960, ICAIC;

La montaña nos une, Una escuela en el campo y El joven rebelde, 1961, ICAIC; Oro de Cuba, 1965, ICAIC;

La llamada del nido, La muerte de un burócrata y Papeles son papeles, 1966, ICAIC;

Aventuras de Juan Quinquín, Guantánamo, Hanoi, martes 13, y La guerra olvidada, 1967, ICAIC;

Color de Cuba, El desertor, L. B. J., Lucía y Memorias del subdesarrollo, 1968, ICAIC;

Campamento 5 de mayo, Despegue a las 18: 00, El habano, El llamado de la hora y La primera carga al machete, 1969, ICAIC;

Los días del agua y Una pelea cubana contra los demonios, 1970, ICAIC;

Asamblea de producción y servicios, El extraño caso de Rachel K, El hombre de Maisinicú, Simparelé, Ustedes tienen la palabra, ...Y el cielo fue tomado por asalto, 1973, ICAIC; *Arrecifes, El otro Francisco, La quinta frontera, XV Aniversario, 1974, ICAIC;

Abril de Viet Nam en el año del gato, Cantata de Chile y El primer delegado, 1975, ICAIC;

El tiempo es el viento, La última cena, Los dragones de Ha Long, Mina, viento de libertad, Rancheador, Una herencia y Voleibol en Los Ángeles, 1976, ICAIC; El rey del joropo, Granma, alma y arma, La sexta parte del mundo, Mi hermano Fidel, Son... o no son, 1977, ICAIC;

El recurso del método, Los sobrevivientes, Patria libre o morir, ¿Qué dice usted? y Siempre puede evitarse, 1978, ICAIC;

No hay sábado sin sol, Leo-Irakere y Wifredo Lam, 1979, ICAIC;

Cecilia, En tierra de Sandino, La guerra necesaria, La viuda de Montiel y Maritza y Suazo, 1980, ICAIC;

Algo más que una medalla, Alsino y el cóndor, Habana Vieja, Melgar, el poeta insurgente, Roque Dalton y Una y otra vez, 1982, ICAIC;

Amada, Hasta cierto punto, La rosa de los vientos, Los refugiados de la cueva del muerto y Tiempo de amar, ICAIC, El sastre (serie), ICRT, 1983;

Jíbaro y La segunda hora de Esteban Zayas, 1984, ICAIC;

La huella del hombre, 1985, ICAIC;

Doble crimen a bordo (serie) y Carta de un hombre (documental), ICRT, y Visa USA, ICAIC, 1986;

Esta es mi alma, 1987, ICAIC;

Como agua para chocolate, 1992.

Orquesta sinfónica

Ritual, 1958;

Cuarteto de cuerdas, 1960;

Elegía a Jesús Menéndez, para orquesta sinfónica, recitante y coro, 1962;

Sonograma II, 1964, para orquesta;

Arioso (Homenaje a Mingus), para combo y orquesta, 1965;

Tropos, 1967, para orquesta sinfónica;

La tradición se rompe... pero cuesta trabajo, 1969;

Exaedros II, para solista de percusión y dos orquestas, 1970;

El gran zoo, texto: Nicolás Guillén, para narrador, solista, coro y orquesta, y Sonograma IV, para dos grupos orquestales y dos directores, 1972;

Cantata de Chile, texto: Patricio Manns, para coro masculino y orquesta; La región más transparente, sinfonía para gran orquesta, 1976-1977;

Concierto, para violín y orquesta, 1976;

Ánima latina (Madrigali guerrieri ed amorosi), 1977, para orquesta sinfónica;

La guerra de las galaxias, 1983, suite sinfónica sobre temas de John Williams: I. Preludio (evocación), II. Tema principal, III. Tema de la joven Leila, IV. La cantina de los extraterrestres y V. Final;

Concierto para arpa y orquesta, 1985 (terminado de orquestar en el 2000);

Triple concierto, 1995, para violín, cello, piano y orquesta;

Wesendok lieder (Richard Wagner-L. Brouwer), 1996, versión para cello y orquesta;

Un padre nuestro latinoamericano, 1997, para recitador y orquesta, texto: Mario Benedetti-Favero-L. Brouwer;

Concierto de Perugia (Concierto cantata), 1999, para coro, guitarra y orquesta.

Percusión

Variantes para un percusionista, 1962, para set de percusión;

Conmutaciones, para tres ejecutantes de percusión, veintitrés instrumentos, 1966;

Esteban Salas ha venido (Lachrimae antiquae novae), para once instrumentos de percusión.

Piano

Fuga cervantina, Pequeñas piezas: Preludio, Danza, Cantilena, Coral, Interludio y Contrastes; 1960;

Dos bocetos y Piezas fáciles, 1961.

Sonograma I, 1963, para piano preparado;

Sonograma III, para dos pianos, 1968;

Sonata piano forte, para piano y banda magnetofónica pre-grabada, 1970;

Música para tres pianos, 1974.