2003 - Celina González



Celina González Zamora (1928)

Exitosa cantante y compositora. La reina del punto cubano. El secreto de su popularidad en todos estos largos años, es haber sido siempre fiel a sus orígenes y al pueblo que la vio nacer y sobre todo vivir. Simpatizante de la religión afrocubana, Regla de Osha o Santería.

Nació el 16 de marzo de 1928, en el caserío La Luisa, entre Pedro Betancourt y Jovellanos en la provincia de Matanzas, Cuba. A los cuatro años fue trasladada por su familia a la provincia de Santiago de Cuba. Su casa siempre fue como un “guateque” o alegre canturía; sus padres cantaban tonadas campesinas con voces muy bellas, y dos de sus hermanas —una hembra y un varón— tocaban el tres y el laúd.

Desde pequeña, siempre tuvo una voz clara, potente y rítmica. A mediados de los años 40 del siglo pasado conoció Celina al guantanamero Reutilio Domínguez Terrero, un guitarrista espectacular y notable, segunda voz, formando con él en 1947 el famoso dúo de Celina y Reutilio.

Se inicia en dúo con su esposo Reutilio Domínguez y comienza su popularidad a través de Atalaya Campesina, un programa de la Cadena Oriental de Radio, en Santiago de Cuba. En 1948 debutan en La Habana en Radio Cadena Suaritos. En poco tiempo Celina y Reutilio se convirtieron en favoritos nacionales y sus tonadas comienzan a circular por países de la cuenca del Caribe, en particular, Colombia, Venezuela y República Dominicana.

Según sus propias palabras, en la noche del año 1948 se le apareció la Virgen católica de Santa Bárbara, la que todos conocemos por estar sincretizada por la deidad africana y gran guerrero Changó, asegurándole a ella un triunfo artístico total si le dedicaba un canto de alabanza. Según esta versión de la propia Celina, surgió el famoso Canto a Santa Bárbara o ¡Que viva Changó! Poco después, Celina y Reutilio componen también “Yo soy el punto cubano”, que junto a Santa Bárbara, los hacen famosos en Cuba y en toda Hispanoamérica con numerosas grabaciones.

En 1963 el dúo se disuelve y Celina comienza su carrera como solista hasta 1980 en que inicia una nueva etapa en su vida artística con su hijo Lázaro Reutilio, con el objetivo de rescatar parte del repertorio del antiguo dúo con su esposo. Con él grabó en 1999 el disco "50 años como una reina", nominado en el 2001 al Grammy Latino. Durante mucho tiempo Celina y Lázaro Reutilio fueron las voces estelares del Conjunto Campesino Campo Alegre. Triunfan en América y en Europa cosechando grandes éxitos y grabando para la posteridad decenas de guajiras y sones.

Cuando actuaban en el programa Atalaya Campesina, de la emisora Cadena Oriental de Radio de Santiago de Cuba, fueron descubiertos y llevados a la ciudad de La Habana por el ya afamado compositor de guarachas y también oriental Ñico Saquito, autor de las famosas guarachas-sones María Cristina, y Camina como Chencha la Gambá, entre otras muchas. De él no solo recibieron esa gran ayuda, sino también musical y la influencia de su estilo peculiar.

Viajaron varias veces a República Dominicana y New York y participaron en las filmaciones de las películas cubanas Rincón Criollo y Bella la Salvaje, junto a la vedette Blanquita Amaro, los cantantes Celia Cruz, Olga, Tony y Ñico Saquito.

Bajo el acompañamiento de los excelentes conjuntos típicos Campo Alegre, Los Montunos, Los Pinares, y del popular programa de televisión Palmas y Cañas, bajo la dirección del notable laudista Miguel Ojeda, la carrera de Celina González como solista cada día fue en ascenso. Se presenta con gran éxito en teatros, cabaret, radio, televisión, y graba numerosos discos en su país, los cuales se reproducen en el extranjero.

Los más importantes escenarios de distintas partes del continente la reclamaron: Colombia, Ecuador, Argentina, México, Islas Canarias, España, EE.UU., África e Inglaterra donde triunfan por ser sus grabaciones muy conocidas. Cantó junto a Benny Moré, Barbarito Diez, Nat King Cole, Pedro Vargas entre otros.

Para Celina González, el secreto de su popularidad en todos estos largos años, es haber sido siempre fiel a sus orígenes y al pueblo que la vio nacer y sobre todo vivir.

Celina ha incursionado también en las canciones de la Nueva Trova, particularmente en la obra de Silvio Rodríguez, Girón; además, ha trabajado con los grupos Manguaré y Adalberto Álvarez y su Son, con quienes grabó dos discos de larga duración.

La escritora Mireya Reyes Fanjul después de nueve años de investigaciones acerca de su vida presentó el libro Celina González, una historia de amor, editado por Letras Cubanas. En el libro se habla de la unión con Reutilio Domínguez, su compañero en la vida y en el arte, el padre de sus cinco hijos, y también del amor que ha profesado a la música cubana, a la que ha permanecido fiel por más de 50 años.

Celina ha influido sobre un número creciente de cantoras campesinas dentro y fuera de Cuba. Su impacto en la música cubana es ampliamente reconocido.

Premios

Premio de Honor en 2001

Premio Nacional de Música 2003

Premio Especial en 2005

Premio de La Fundación Fernando Ortiz en reconocimiento a su meritoria labor como artista.