2009 - Teresita Fernández



Trovadora, cantautora, guitarrista y compositora, o juglar, como ella misma se autodefine. Graduada como maestra normalista y Doctora en Pedagogía.

Nace en Santa Clara, Villa Clara, Cuba el 20 de diciembre de 1930. Fundó la Peña de los juglares en el Parque Lenin donde compartió con prestigiosas personalidades de la cultura nacional e internacional, ha musicalizado el Ismaelillo de José Martí, las rondas de Gabriela Mistral y tiene en su haber decenas de canciones infantiles. Más de tres generaciones de cubanos han crecido oyendo sus canciones para niños, entre las que sobresalen: Dame la mano y danzaremos, El gatico vinagrito, y Tin, tin, la lluvia cayó.

Entró a la vida musical cubana de la mano del dúo de las Hermanas Martí, voceras generosas de su arte. Ellas le ofrecieron un hogar en La Habana y, en poco tiempo, la Sala Arlequín, uno de los sitios pequeños de La Rampa, donde se presentaban muestras del teatro más exigente del momento, abrió sus puertas para el debut de la trovadora. Según cuenta ella misma tuvo, sentados en primera fila, a Sindo Garay y a Bola de Nieve. Transcurría el año de 1965.

Meses después de ese primer recital, Bola de Nieve reclamó la presencia de Teresita en las noches del restaurante Monsigneur, caracterizado como chez Bola. Nuevamente, una conjunción que atraía a los más diversos gustos. Luego de una temporada repleta de episodios insólitos, alternando con Bola, Teresita comienza a tener un espacio propio en el medio de La Rampa, en El cóctel, un sitio cuyo nombre permanecería asociado para siempre al suyo, aún después que ella tomara por otro rumbo. Allí acudían los jóvenes que, aprendices de persona mayor, alcanzaban el regalo de un cancionero infantil donde no todo es fantasía, que les permitiría, para siempre, sentirse un poco niños.

La entrega de Teresita ha sido capaz de borrar diferencias entre las generaciones. Así, la hemos visto iniciarse desde el aplauso de los grandes, tender la mano al joven que comienza, encajar perfectamente, en una larga gira, en la que se vio hermanada con Portillo de la Luz y José Antonio Méndez, lo mismo entre los obreros de una mina que en el campo abierto, encaramada sobre una plataforma, en una casita de Cultura o bien en un incesante entra y sale armada de su guitarra y su voz.

Su obra abarca, a partir de una misma excelencia en el texto y mediante un lenguaje musical signado por la transparencia, además de esa vertiente que conocemos como canción infantil (y que muchos prefieren definir como canción para niños de cualquier edad) una frondosa obra que se inspira en la patria, en la naturaleza, en el amor, en la grandeza y la virtud que han alcanzado algunos mortales.

Se ha presentado en diversos escenarios internacionales entre los que se destacan sus actuaciones en la Jornada Dariana en Nicaragua y en el II Festival Iberoamericano de Narración Oral y Escénica de Monterrey, México, en el que obtuvo el Premio Chamán.

Teresita ha llenado un espacio insustituible en el panorama de la canción infantil cubana: lo ha hecho con perseverancia y con amor, con poesía y con humildad y con un espíritu de educadora permanente.

Ha mantenido a lo largo de su vida un permanente vínculo educativo con los niños y también con los educadores de primarias, a quienes traslada sus sabios consejos, por lo que ha sido acreedora de innumerables reconocimientos, como:

Distinción "Por la Educación Cubana."

Distinción "Por la Cultura Nacional.

Distinción "Raúl Gómez García".

Placa Conmemorativa por la Jornada Cucalambeana.

Premio Chaman (México).

Distinción Trescientos Aniversario de la Fundación de Santa Clara.

Premio "Los Zapaticos de Rosa" (Primer Congreso Pioneril)

Centenario de "La Edad de Oro".

Distinción "Rafael María de Mendive."

Réplica del machete de Máximo Gómez.

Miembro de Honor de la APC.

Miembro de la UNEAC.

Una excelente discografía recoge, en su voz y en las de los más altos cultores de la canción cubana, gran parte de su catálogo. Episodios de su vida contados por ella misma, así como casi todas las citas que hemos incorporado a este escrito, pueden hallarse en el libro donde Alicia Elizundia Ramírez, bajo el título Yo soy una maestra que canta, merecedor del Premio UNEAC de Testimonio 2000 y publicado por Ediciones Unión en 2001, concentra una información de primera mano que no sólo nos ayuda a acercarnos a la historia de Teresita, sino que nos permite contagiarnos con sus nobles y bellamente expresadas enseñanzas.

Se le otorgó en 2009 el Premio Nacional de Música.